Jayyam
(Para Arthur)
¡Imberbe, mira tus carnes mancilladas por tu ego,
mira como sangra el costado por falta de temor al viento!
¡Eres Muerte dices, si es así te recuerdo diferente,
si es así te recuerdo palpitante y humilde,
por lo menos bien sé, no has de ser la Muerte mía!
Kamitachi no es un juego de niños, basta y sobra
tu carne, ¿tu mente aun no lo entiende?,
pensé que por lo menos girarías gracioso,
y no aceptarías tu muerte proclamándote de Muerte.
Kamitachi, la hoja de aire y torbellino,
el filo infame de la espada de luz Claymore,
la calma paciente del arcano Jubei,
el arte de cortar la carne sin lastimar el metal o hueso…
Pues bien, que concluya la danza…
Del polvo del aire vertiginoso caigo,
presa de la repugnancia a tu orgullo extiendo…
me poso frente a ti, te escupo el rostro,
con un simple Kouhou Haihou tu estocada burlo,
a tu espalda estoy, espada contra espalda,
mas mi guadaña a tu cuello se abraza
acariciando tu carne maltrecha con su dulce filo…
presa eres ahora de tu eterna arrogancia…
cualquier movimiento equivale a la Muerte,
a la que no temes, a la que no respetas,
la muerte que causas por placer y ardor,
la sed de muerte ciega que profesas…
He aquí pues, te levanto sobre mi espalda…
Esperando que cualquier movimiento tuyo
haga rodar sobre mis hombros tu cabeza…
SEFARION
PARA LIGHTDOWN escribió:
¿A quien llamas Flor?...
Acaso pretendes tu muerte,
En un lecho de espina y sangre
Cuan Licarayén sacrificada,
No dejes devorar tu corazón,
Antes que por ti mismo sea sacrificado,
Allí el consuelo de las flores,
Dirá la ávida batalla a cada instante,
Y escoger del propio destino el llamado.
PARA EGO escribió:
Me asombra, aún tan valiente,
Aunque casi como un cadáver pálido
Transitando en este terreno
De gritos en armas y de imágenes
Los movimientos,
¿Tu lira tendrá cuerdas tan tensas
Como un ultimo aliento la fatal arma?
Espero, que si al menos, recién agitas,
Puedas sacar luego provecho,
De tales agallas, alguna afrenta directa.
Jayyam escribió:
Dejadme moverme a tu lado,
Tu arma me es una media luna amigable,
Mis kotachis como las llamas,
Podrán atravesar con una tu garganta,
En el cual se devorar angustia y dolor,
Placer hablas, bien veré de quien alzas,
El resultado de tus escupos
Aunque supongo bien, que apenas
Un saludo entre inmortales será
Mis armas como las tuyas,
Ya que espero en otro duelo verlas blandidas.
Tus Muertos... escribió:
Desaparecido en el campo de batalla,
¿Dónde siquiera podría ver tu silueta
Para esgrimir mis armas contra ti?
Gritar deberías… al menos,
Alguna existencia funesta se presentaría
Su ubicación sin ser escondite.
ARTHUR_EL_GRIS escribió:
Haz clamado y en honor a ello visualizo,
Quién sabría ver,
Quizás un Unicornio a un Grifo rondando,
De un bello León alado a un Minotauro,
O de un caballo esquelético y espectral
A alguna criatura devoradora de latidos…
Desconozco las bestias o su directa mirada,
Su voz... nombre
Mas, ¿Quien clamará su caricia
Y su gruñido de aliada y gemela esencia?
Deja agitar ahora mis pequeñas dallas,
Quisiera dibujar en tu piel mis símbolos,
Al menos acariciar con un filo, apenas roce,
Desde tu espalda baja, por tu columna
Delinear y soltar en tu cuello, una sola línea
Por aquellas espina dorsal…
Jugueteo...
¿Que tal si por tu espalda te abrazo,
(Guardo mis armas gemelas),
Y con mi espada recién desenvainada
Te atravieso… Atravesándome?
Quizás… algo despierte.
Jayyam
(Para Sefarión)
Vaticinado estaba en el cielo
que serías la dulce hada mágica,
que me brindaría mi estocada,
sólo un rencor te guardo,
prístina dama, la daga de Átropos,
mi mejor y flamante daga,
¿Por qué no la has utilizado?
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